













El proyecto parte de una observación contextual: en determinados espacios de sesión prolongada no se permite ingresar alimentos, aunque sí bebestibles. Como & Voto propone un envase con apariencia de vaso de café que contiene malvaviscos o trufas bañadas en chocolate, con una tapa diseñada para extraer una unidad sin abrir completamente el envase — el packaging funciona como interfaz entre el producto, la norma del espacio y el comportamiento del usuario, no solo como contenedor.
La estrategia se apoyó en tres principios: integración contextual (usar una tipología ya aceptada en el entorno, el vaso para llevar), discreción funcional (la tapa permite retirar una unidad sin exponer todo el contenido) y una identidad vinculada al contexto (nombre, gesto gráfico y colores conectan el acto de comer con el lenguaje del entorno de uso).
La solución final integra producto, identidad y packaging en una experiencia coherente con el contexto para el que fue diseñada — portabilidad, facilidad de extracción y reducción de interrupciones durante una sesión prolongada.
Sistema coherente entre logo, empaque y mecanismo de extracción