














Quartz es una reinterpretación visual de Bodas de Sangre de Federico García Lorca, construida como un afiche/serie fotográfica alrededor de un solo personaje: la Novia. En vez de narrar la obra, la serie traduce su transformación emocional al lenguaje corporal del flamenco, usando un hilo rojo como extensión física de aquello que la Novia intenta controlar y que, acto a acto, termina dominándola. El flamenco funciona aquí como símbolo — de la pasión, el deseo, la sangre y la fuerza interna — y el rojo del hilo como su materialización visual: nace contenido dentro del cuerpo y termina ocupando el espacio, igual que la pasión que la obra presenta como destino inevitable.